<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://nieveazulada.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fnieveazulada.spaces.live.com%2fcategory%2fLeyendas%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Entre Lusco e Fusco: Leyendas</title><description /><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catLeyendas</link><language>en-US</language><pubDate>Wed, 18 Jun 2008 11:56:37 GMT</pubDate><lastBuildDate>Wed, 18 Jun 2008 11:56:37 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>703331749040804336</live:id><live:alias>nieveazulada</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>LEYENDAS MAYAS</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!1173.entry</link><description>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:20pt;color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;El Canancol&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Cuénteme, don Nico: ¿por qué pone ese muñeco con esa piedra en la mano en medio de su milpa?, pregunté un día a un ancianito agricultor. Su cara se animó con una sonrisa de niño, en tanto que me contestaba: Sé que usted no cree, pero le diré: soy pobre, muy pobre y no tengo quien me ayude a cuidar la milpa, pues casi siempre cuando llega la cosecha, me roban el fruto de mis esfuerzos. Este muñeco que ve no es un muñeco común; es algo más; cuando llega la noche toma fuerzas y ronda por todo el sembrado; es mi sirviente... Se llama Canancol y es parte mía, pues lleva mi sangre. El sólo me obedece a mí... soy su amo. Don Nico siguió diciendo: Después de la quema de la milpa se trazan en ella dos diagonales para señalar el centro; se orienta la milpa del lado de Lakín (Oriente) y la entrada queda en esa dirección. Terminado esto, que siempre tiene que hacerlo un men (hechicero) se toma la cera necesaria de nueve colmenas, el tanto justo para recubrir el canancol, que tendrá un tamaño relacionado con la extensión de la milpa. Después de fabricado el muñeco, se le colocan los ojos, que son dos frijoles; sus dientes son maíces y sus uñas, ibes (frijoles blancos); se viste con holoch (brácteas que cubren las mazorcas). El canancol estará sentado sobre nueve trozos de yuca. Cada vez que el brujo ponga uno de aquellos órganos al muñeco, llamará a los cuatro vientos buenos y les rogará que sean benévolos con (aquí se dice el nombre del amo de la milpa), y le dirá, además, que es lo único con que cuenta para alimentar a sus hijos. Terminado el rito, el muñeco es ensalmado con hierbas y presentado al dios Sol y dado en ofrenda al dios de la lluvia; se queman hierbas de olor y anís y se mantiene el fuego sagrado por espacio de una hora; mientras tanto, el brujo reparte entre los concurrentes balché , que es un aguardiente muy embriagante, con el fin de que los humanos no se den cuenta de la bajada de los dioses a la tierra. Esta es cosa que sólo el men ve. La ceremonia debe llevarse a efecto cuando el sol está en el medio cielo. Al llegar esta hora, el brujo da una cortada al dedo meñique del amo de la milpa, la exprime y deja caer nueve gotas de sangre en un agujero practicado en la mano derecha del muñeco, agujero que llega hasta el codo. El men cierra el orificio de la mano del muñeco, y con voz imperativa y gesticulando a más no poder, dice a éste: Hoy comienza tu vida. Este (señalando al dueño), es tu señor y amo. Obediencia, canancol, obediencia... Que los dioses te castigarán si no cumples. Esta milpa es tuya. Debes castigar al intruso y al ladrón. Aquí está tu arma. Y en el acto coloca en la mano derecha del muñeco una piedra. Durante la quema y el crecimiento de la milpa el canancol está cubierto con palmas de huano; pero cuando el fruto comienza a despuntar, se descubre... y cuenta la gente sencilla que el travieso o ladrón que trate de robar recibe pedradas mortales. Es por lo que en las milpas donde hay canancoles nunca roban nada. Es tan firme esta creencia, que si por aquella época y lugar se encuentra herido algún animal, se culpa al canancol. El dueño, al llegar a la milpa, toma sus precauciones y antes de entrar le silba tres veces, señal convenida; despacio se aproxima al muñeco y le quita la piedra de la mano; trabaja todo el día, y al caer la noche, vuelve a colocar la piedra en la mano del canancol, y al salir silba de nuevo. Cuando cae la noche, el canancol recorre el sembrado y hay quien asegura que para entretenerse, silba como el venado. Después de la cosecha se hace un hanincol (comida de milpa) en honor del canancol; terminada la ceremonia se derrite el muñeco y la cera se utiliza para hacer velas, que se queman ya en el altar pagano, ya en el altar cristiano. Y calló el viejecito después de haber hablado con acento de creyente perfecto. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Leyenda tomada del libro &amp;quot;El alma de Campeche en la leyenda maya&amp;quot; de Elsie Encarnación Medina E.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:20pt;color:white"&gt;El Hanincol&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;Mucho tiempo perdí tratando de concurrir a una ceremonia india, a una hanincol (comida de milpa) que hacen los mayas con el objeto, unas veces, de agradar a los dioses, y otras, de desagraviarlos. Había rogado a los hechicero que me permitieran la entrada, pero todos se habían negado porque yo también me había negado a que me santiguaran: (santiguar es someter a una persona a ciertos baños, con hierbas, hechicerías, etc.) En las ceremonias de las comidas de milpa se admite a mujeres cuando se va repartir el alimento. Al fin me resolví a todo y lo comuniqué al men. Así fue como logré concurrir a la comida. Y ahora les narraré lo que ví; lo que oí no, pues fue todo en maya, idioma que no entiendo.La ceremonia se hizo en un pueblo llamado San Juan Bautista Sahcabchén o Alto Sahcabchén, por estar ubicado en la cresta de un cerro de roca viva. El maestro de la escuela, un joven llamado Mario Flores Barrera, me avisó con anticipación; llena de alegría caminé a caballo toda la noche en que la Luna plateaba los árboles y alumbraba el camino. Llegué al amanecer. Allá arriba estaba el pueblo. Subí a él, llamé a una puerta y al punto asomó su risueña cara el maestro, que me saludó. Hoy será la fiesta, me dijo con acento de satisfacción. Nos desayunamos con pan y café y luego me llevó a la casa del men, quien me recibió solícito, pero desconfiado. ¿Está resuelta a le santigüen?, me preguntó. El maestro me miró, incrédulo de que pudiera aceptar eso. Sí le respondí, y en pocos minutos quedé santiguada y oliendo a romero y ruda. Salimos los tres y nos sentamos en el brocal de un pozo, y el hechicero contestó así mi interrogatorio. &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;-¿Por qué harán el hanincol?&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;-Para desagraviar a los dioses. El dueño de la milpa que se ha de sembrar tiene un hijo enfermo, señal del disgusto de del Nohoch-Tat (Gran Señor). &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;Luego me enseñó varias palabras mayas, el nombre de los vientos, etc., para que pudiera entender, y me llevó a la casa donde el muchacho estaba enfermo. &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;¿Quiere verlo?, me dijo. Sí le respondí.&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;En una hamaca estaba el joven calenturiento. El men le preguntó por su salud, y él casi no contestó. Su ánimo estaba caído más que por la fiebre, por el temor de que le hubiera castigado el dueño del monte. El men sacó de su morral un bollo de pozole lleno de moho que de amarillo pasa a verde. Lo mezcló con agua, lo endulzó con miel y se lo dio al enfermo. Las mujeres de la casa, durante la noche, mojan maíz y lo muelen en metates para hacer una bebida refrescante llamada sacab. Este se reparte entre los que van a asistir a la ceremonia. En la ocasión a que me refiero me dieron una ración, por la cual me sentí invitada. Marchamos luego a la ceremonia o que diga, adonde iba a efectuarse. El dueño de la sementera y sus trabajadores estaban ocupados. Unos abrían una fosa en la tierra; otros, en grandes calderos cocían maíz, frijol y tostaban semillas de calabaza, que molían luego para formar una masa de estos tres productos, la cual recogían en bolas. Teniendo ya las bolas sobre hojas de roble o plátano, se extiende primero la masa de maíz haciendo una tortilla grande y se forma una de semilla de calabaza: luego, una de frijol, y así sucesivamente, hasta llegar a nueve. Estos huahes (panes) se envuelven en las mismas hojas; uno de ellos es más grande que los otros. Mientras esto se lleva a efecto, en la fosa abierta se ha colocado gran cantidad de leña , que arde y calienta casi hasta calcinar algunas piedras grandes. Por otro lado, en ollas también grandes se cuecen pavos y gallinas, y en un caldero se hace el cool (atole salado). En un caldero se pone el caldo de gallina y pavos, destinado a preparar el chocó; (caliente). El men, con toda parsimonia, toma dos velas que enciende, y, seguido de unos hombres que llevan en tablas los huanes (panes) y de todos los invitados, llega a la ardiente fosa. Y dice así: lakín-ik, xikín-ik, nohol-ik, xamán-can (vientos del oriente, del poniente, del sur y del norte; sed benévolos). Luego hace mil contorsiones, brinca de un lado para otro de la fosa, saca con las manos, del fuego, las candentes piedras, y sólo deja unas en el fondo, sobre las cuales se colocan los panes. Las piedras extraídas se acomodan encima y se recubre la fosa con tierra y gajos de roble. Retornan el brujo y su comitiva al lugar primitivo, donde se ha colocado una mesa, que tiene encima una cruz cristiana, tres velas grandes, tres medianas y tres chicas. También hay incienso, rudas, albahacas, flores, dulces, cigarrillos, etc. Se han llevado ala mesa los pavos y las gallinas condimentadas y cocidas. Debajo de la mesa está el gran caldero de cool, el jugo de gallina y pavos, etc. El men parece perder su personalidad de hombre, y en medio de gesticulaciones y contorsiones, conjura a los vientos malos y llama a los buenos; levanta en sus manos las ramas de albahaca y ruda, y blandiendo la cruz cristiana aleja a los vientos malos. como regalo a los buenos arroja a los cuatro vientos jicaradas de miel y balché. Luego cae en éxtasis, oculta su rostro entre las manos, y tomando enseguida el inciensario, marcha hacia la fosa; al llegar a ésta levanta aquél al cielo y muchas manos de hombres destapan la fosa, de donde extraen los huanes. Todas caminan hacia la mesa y el brujo cierra la procesión. El pan más grande es el que se pone en una mesita aparte. Apenas desenvuelto, muchas manos arrancan trozos, hirvientes aún y los depositan en el caldo de pavos y gallinas, donde otras manos lo baten y disuelven. Así se prepara el chocó . Terminado esto, el men reparte entre los concurrentes balché en jicaritas. Hay que tomarlo, pues es malo tirarlo o despreciarlo. Luego el hechicero da a cada persona presente un cigarro gigante, al que debe darse dos o tres fumadas. Esos cigarros son recogidos por un brujo en hojas de almendro o higuerilla, con el fin de que sus manos no los toquen, los lleva ala mesa y los riega con brebajes. Inmediatamente se toma a todos los niños que han asistido a la ceremonia y se les pone de rodillas, con las manos cruzadas sobre el pecho.El men les da balché dulce, chocó , cool, dulces, trozos de pavos, pero todo en la boca. (Los niños representan a los aluxes, y el men les da de comer con la mano, ellos no pueden tocar nada con las manos). Terminada esa comida, se aleja a los niños, y con una jícara grande se pone una buena ración de todo lo que hay, de lo mejor, un gran trozo de pan y los cigarros, todo lo cual toma el men pues es la ofrenda destinada al Nohoch-Tat (padre o dueño del monte). El hechicero llega a la fosa y en el centro de ella coloca la jícara grande y todo lo demás. A una señal del men la fosa es cubierta de tierra y casi ni queda señal de ella. Se cree que durante la noche el dueño del bosque tiene allá su banquete, y que sus hijos, los aluxes le hacen compañía y fuman en rueda sus cigarros. Cuando el men vuelve al lugar de la comida, todo se transforma en fiesta, se reparte lo que aún queda, se da al dueño de la milpa, a sus hijos y trabajadores, de todo lo que hay, y luego a los visitantes. Esta es ya la comida terrenal. Todos comen, todos beben. El men viene a mí con una pierna de pavo en la mano y me dice: ¿No come?, y me trae un trozo de muslo de pavo. Yo estaba sentada en una hamaca suspendida en medio de dos árboles, especialmente para mí, frente a la mesa de la ceremonia. Era tal mi proximidad a la mesa, que materialmente estaba bañada en miel y balché, pues me salpicó el men cuando arrojó esos líquidos al aire. Terminó la ceremonia -me dijo el men-. El enfermo está curado. Entre los comensales vi a Pedro, que comía y reía con mucha gana. Pedro -dijo el men- ven aquí, pues quería demostrarme su poder. El muchacho obedeció la orden. Ya no tenía calentura y había recobrado la salud. En ese momento di la razón al men y al enfermo. Estaba curado. Había que reconocerlo. Mas luego pensé que ese hombre sagaz aprovechaba la ignorancia y fe de los descendientes de los xius y cocomes. Me retiré pensativa. Soy una de los que creen que lo más de los indios mayas no padecen ciertas enfermedades gracias a que ingieren frecuentemente, las dosis de penicilina que se encuentran en el moho del pozole, que siempre comen con sal en sus milpas. ¿Se curó el muchacho? ¿Sería por el favor de los dioses o por la acción de la medicina que le dio el men en el pozole? Tal vez ni el hechicero lo sepa. Tal pensaba yo después de la peregrina ceremonia que me dejó la impresión de un sueño fantástico. &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt; &lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="color:white"&gt;Leyenda tomada del libro &amp;quot;El alma de Campeche en la leyenda maya&amp;quot; de Elsie Encarnación Medina E.&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=703331749040804336&amp;page=RSS%3a+LEYENDAS+MAYAS&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=nieveazulada.spaces.live.com&amp;amp;GT1=nieveazulada"&gt;</description><comments>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!1173.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!1173.entry</guid><pubDate>Thu, 01 Mar 2007 20:51:03 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!1173/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!1173.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-03-01T20:51:03Z</dcterms:modified></item><item><title>Leyendas Celtas</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!803.entry</link><description>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;img src="http://www.xasa.com/postales/festividades/sanpatricio/shamrockbeer.gif"&gt;  &lt;strong&gt;&lt;font color="#006600" size=6&gt;San Patricio&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#006600" size=6&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Al mismo tiempo que el cristianismo ayudó a preservar la mitología celta (aunque de forma alterada), incorporó los relatos mitológicos en los hechos milagrosos de las vidas de los santos celtas.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Verdaderamente, los santos cristianos no podían destacar en la batalla, pero sí adaptarse al género mitológico dentro del marco de los milagros que realizaban para propagar la fe.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;No es sorprendente que San Patricio (390-461 d.C.) el santo irlandés por excelencia, esté asociado a un gran número de milagros.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Muchos de ellos están relacionados con la lucha del santo contra los druidas, ya que estos jefes religiosos tenían mucho que perder si se arraigaba el cristianismo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Cuando san Patricio llegó por primera vez a la corte del rey Loeguire, el mas alto rey de Irlanda, los dos druidas, Lochru y Lucetmail, contradijeron su sermón.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Después de soportar las ofensas durante un tiempo, san Patricio oró a Dios para que le ayudara y rogó para que Lochru, el más tajante de los dos, muriera.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Apenas habían pronunciado sus labios la última sílaba cuando una misteriosa fuerza levantó al pobre Lochru por los aires y lo hizo caer de cabeza contra el suelo, donde estalló su cráneo sobre una piedra y se desparramaron sus sesos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;La descripción de esta herida mortal recuerda a los daños provocados por Cuchulainn a sus enemigos de Connacht durante el Tain Bo Cuailnge.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Mas tarde, san Patricio fue artífice de hazañas no tan violentas. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Cuando el druida Lucetmail le desafió a que fabricara nieve, el santo lo rechazó diciendo que no podía ir contra natura.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Con un gesto de burla, Lucetmail creó un montón de nieve que cubrió los ejes de las ruedas de los carros. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Entonces, san Patricio demostró su temple; alzó la mano y, con un simple movimiento, hizo que desapareciera la nieve.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Sería contradecir a la naturaleza hacer que nevara en Irlanda en abril, explicó san Patricio al rey; en cambio, derretirla es lo que tiene que ser.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Entonces, Lucetmail trajo la oscuridad a la bora del mediodía.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;San Patricio, por el contrario, la disipó, también en este caso con un simple movimiento de su mano explicando, para el asombro de la corte, que los druidas solamente podían actuar para el mal; en cambio, la grandeza del cristianismo era tal que podía superar la magia en pro del bien.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Finalmente, san Patricio propuso una prueba para comparar el poder de los druidas y el de los cristianos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Ordenó que se construyera una casa de troncos de modo que la mitad fuera de madera húmeda y la otra mitad, de madera seca. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Luego, dio instrucciones a uno de sus discípulos para que se cambiara la vestimenta por la de uno de los seguidores de Lucetmail.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;De este modo, el discípulo de san Patricio, vestido de druida, se alojó en la parte de la casa construida con madera húmeda,mientras que el de Lucetmail, con las ropas de cristiano, permaneció en la parte seca. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Cuando todo estuvo preparado, Lucetmail prendió fuego a la casa.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Para el asombro de todos los presentes, el druida se quemó mientras que el discípulo del santo salió ileso de las llamas.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Dirigiéndose a la corte, san Patricio dijo: &amp;quot;Habeis contemplado el poderl del Señor en la práctica. Os pido que creáis en nuestro señor Jesucristo. O de lo contrario Dios os destruirá&amp;quot;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Ni que decir tiene que el rey Loeguire y toda su corte pidieron al santo irlandés que los bautizara sin pérdida de tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="http://www.swapsonian.com/images/decos/FRY005.jpg"&gt;   &lt;font color="#00ff00" size=6&gt;Deirde y los hijos de Usna&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Deirdre (pronúnciese diedra) nació en Emhain Mocha, cuando sus padres eran invitados del rey Conchobar del Ulster. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;El druida Catha predijo que esa niña traería destrucción y guerra al reino de Erin a través de su belleza, y que lo mejor que podían hacer era matarla allí mismo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Pero Conchobar dijo que el destino, más que matarlo, hay que controlarlo, por lo que decidió hacerse cargo de la niña y comprometerse con el bebé en matrimonio.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Así Conchobar la crió procurando que no la vieran más hombres que Catha y él mismo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Pasaron los años, y el día de su boda con Conor se acercaba. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;A Deirdre le daba asco casarse con él, ya que era un viejo chocho y recomido, y ella no quería más que encontrar alguien con quien largarse de allí.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Un joven llamado Naisi( nasi), hijo de Usna (asna), se cruzó en el camino de Deirdre, y ella le preguntó que si se casaba con ella. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;El le dijo que sí, y pronto se hubieron ido de Emhain Mocha.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Cuando Conchobar se dio cuenta de lo que había pasado, fue en busca de Naisi y de sus hermanos Ainle (anle) y Ardan.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;A los hijos de Usna no les quedó más remedio que huir de Irlanda, y se fueron a Escocia, donde Deirdre y Naisi civilizaron a la población y crearon su pequeño reino.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Pasaron los años, y Conchobar aún buscaba venganza (como Chuck Norris :P), por lo que llamó a Fergus, uno de los héroes del Ulster y le dijo que era lamentable que tres grandes guerreros como los hijos de Usna se encontraran lejos de Erin, y le dijo que fuera a buscarlos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Así partió Fergus con sus dos hijos a Escocia, donde encontró a los hermanos dispuestos a seguirle, ya que echaban de menos su tierra natal y sólo esperaban una invitación del rey.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Deirdre había tenido un sueño la noche anterior, que tres pájaros vendrían de Irlanda,&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;cada uno con una gota de miel en su pico, pero que volverían con una gota de sangre.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Intentó convencer a Naisi de que aunque la oferta pareciera dulce como la miel, Conchobar tan solo quería su sangre, pero fue inútil. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;En su camino de vuelta, Fergus fue entretenido por Borrach(¿o?), que lo invitó a un banquete para dejar a los hijos de Usna sin protección.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Cuando llegaron, se les ofreció una fiesta que pronto se convirtió en una carnicería.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Tras una larga lucha, Conor acorraló a los hermanos, y se apoderó de la espada de Naisi, que había pertenecido a Manonnan.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Llamó uno a uno a los guerreros allí presentes para que matara a los hermanos, pero todos se negaron a matar a sangre fría para un rey odiado. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Sólo uno aceptó, un salvaje llamado Mainni, que cogió la espada y decapitó a los hijos de Usna allí mismo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Conor se llevó a Deirdre, pero ella se había convertido en poco menos que una acelga llorona después de la tragedia, y después de un año de desdén el rey se dio cuenta de que no le amaba (no tenía muchas luces, tardó un rato en enterarse). &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Entonces se dedicó a hacerla sufrir, y cuando se cansó, le preguntó que era lo que más odiaba en este mundo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Ella respondió que Mainni, el asesino de Naisi. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Conchobar le dijo que en ese caso, iría a vivir con él.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;La subió en un carro y, acompañada de Mainni mismo, partieron hacia su casa en Durracht.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Cuando pasaron delante de la tumba de los hijos de Usna, Deirdre no se lo pensó dos veces y se tiró del carro y se rompió el cráneo al estamparse contra la lápida.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Allí fue enterrada ella también, con su brazo alrededor de Naisi, y dos álamos crecieron y se entrelazaron sobre la tumba.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Conor fue maldito por Catha, que era abuelo de Naisi, y la reina Maeve de Connacht le declaró la guerra hasta expulsarle del Emhain Mocha.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;
&lt;p&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p&gt;
&lt;p align=center&gt;&lt;img src="http://sacredfire.net/images/misc/galahad.gif"&gt;
&lt;p align=center&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#00ff00" size=6&gt;Amergin y los druidas&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;El origen de los Druidas en Irlanda se remonta según los antiguos anales irlandeses a los primeros colonos del país, que pertenecieron a la tribu de Japhet.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Una de las colonias más importantes que habían venido a Irlanda era la de Milesian. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Según las antiguas tradiciones, estas personas, pertenecientes también a la raza de Japhetian, pasaron desde Scythia a Grecia y luego a Egipto y a España y finalmente desde España a Irlanda donde llegaron doscientos años después de la conquista de Tuatha De Danann.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Aproximadamente en el 1530 A.C. Durante el curso de todas las migraciones marinas, los Druidas desempeñaban un papel muy importante y entre ellos Caicher fue considerado el más importante... puesto que se dice que él predijo que Erinn (Antiguo nombre para Irlanda) era su último destino. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;En su llegada a Irlanda, los principales druidas de los Milesianos eran Uar, Eithear y Amergin.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Amergin era uno de los hermanos Milesianos apellidados Glungel. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Era Poeta y Juez de la expedición, y un Druida muy conocido aunque no tenía profesión. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;El Leabhar Gabhala, o El Libro de las Invasiones, se refiere a Amergin como al primer Druida de los Gaélicos en Irlanda aunque él no era el único Druida conocido en Irlanda.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;La primera colonia de Milesianos desembarcó en Kerry y pronto marchó hacia la Colina de Tara, el asiento de los Reyes de Irlanda, ocupada en ese momento por el Tuatha De Danann, que exigía la supremacía del país. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Los reyes objetaron que no sabían nada sobre la invasión y si lo hubieran sabido, lo habrían impedido. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Así que ellos plantearon dejar la decisión a Amergin. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Amergin decidió que él y sus amigos deberían regresar a sus naves y trasladarse a una distancia de nueve olas lejos de la tierra. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Si fueran capaces de volver a tierra otra vez a pesar de De Danann, ellos conquistarían el país.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;En cuanto se trasladaron a la distancia fijada en el mar, los Druidas de De Danann provocaron una tempestad y la flota se dispersó.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Una flota se dirigió al Sur y luego al Noreste de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;La otra estaba en peligro debido a la tormenta así que Amergin, el poeta y estudioso de la flota, se levantó y pronunció una entonación druídica. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Al final de la oración, la tormenta cesó y los Milesianos desembarcaron de nuevo. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Era un jueves primero de mayo y el decimoséptimo día de la luna. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Entonces, Amergin puso su pie derecho en la tierra de Irlanda y cantó otro poema en honor de la ciencia que le da más poder que los dioses de donde vino.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Yo soy el viento que sopla sobre las aguas; &lt;/font&gt;&lt;br&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy la ola del océano; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy el murmullo de las olas; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy el buey de los siete combates; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy el buitre en la montaña; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy una lágrima del sol; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy la más hermosa de las plantas; &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy un valiente jabalí salvaje.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Yo soy un salmón en el agua. &lt;/font&gt;&lt;br&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy un lago de la llanura. &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy la palabra certera; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Yo soy la lanza que hiere en la batalla; &lt;/font&gt;&lt;br&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo soy el dios que crea o forma en la cabeza del hombre el fuego del pensamiento. &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿Quién es el que ilumina la asamblea en la montaña, si no yo?&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿Quién conoce las edades de la luna, si no yo? &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿Quién muestra el lugar dónde el sol va a descansar si no yo? &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿Quién llama al ganado de la Casa de Tethra? &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿A quién sonríe el ganado de Tethra? &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;¿Por qué es el dios que forma encantamientos - &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;- el encantamiento de la batalla y el viento del cambio? &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:white"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Leabhar Gabhala &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;font color="#00ffff" size=6&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;Entonces después de tres días y tres noches, los Hijos de Mile empezaron su primera batalla contra Tuatha De Danann en un lugar llamado Sliab Mis, hoy día Slieve Mish está en el Condado de Cork.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;En un Manuscrito galés del Siglo XIV encontramos un poema similar atribuido al bardo Taliesin, mejor conocido en la Saga Artúrica como Merlin.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Yo he sido un águila &lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font color="#ffffff"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo he sido madera en el soto &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo he sido una espada en la empuñadura&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo he sido un escudo en la batalla &lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;Yo he sido una palabra entre las letras.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12pt;color:white;font-family:'Bell MT'"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style="font-family:'Bell MT'"&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Los dos cantos subrayan algunas creencias Druídicas y Célticas. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Esta ciencia divina, penetrando los secretos de la naturaleza, descubriendo sus leyes era un ser idéntico a estas mismas fuerzas y mantener esta ciencia era mantener la naturaleza en un todo.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;El poeta de hecho es la palabra de la ciencia, él es el dios que concede al hombre el fuego del pensamiento, el poeta es la naturaleza, es el viento y las olas, los animales salvajes y el brazo del guerrero. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Porque el poeta es la encarnación visible de la ciencia en forma humana. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Él no sólo es hombre, sino también águila o buitre, árbol o planta, palabra, espada o lanza.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Él es el viento que sopla en el mar, la ola del océano, el murmullo de las olas, el lago en el llano.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Él es todo esto por que él es el ser universal, porque él tiene la custodia del tesoro de la ciencia y hay pruebas de que posee este tesoro. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Por ejemplo, él sabe calcular las lunas, la base del calendario, por que él puede determinar las grandes asambleas populares. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;La astronomía no tiene ningún secreto para él, también puede saber (nadie más lo hace) donde va a descansar el sol. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Él es la ciencia, es un poeta, es un soñador.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;Él es El Soñador.&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt; &lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=703331749040804336&amp;page=RSS%3a+Leyendas+Celtas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=nieveazulada.spaces.live.com&amp;amp;GT1=nieveazulada"&gt;</description><comments>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!803.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!803.entry</guid><pubDate>Wed, 13 Dec 2006 19:49:02 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!803/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!803.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-13T19:49:02Z</dcterms:modified></item><item><title>Leyendas Celtas</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!802.entry</link><description>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;SOBRE GALICIA&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Brath tuvo un hijo llamado Breogán, el que actualmente figura en el himno gallego, que fue un gran conquistador de tierras en España tras muchas batallas y combates contra las duras tribus españolas. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Fundó la ciudad de Brigantia (que actualmente es A Coruña) y el faro, que ahora se llama “Torre de Hércules”. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Breogán tuvo 10 hijos, uno de los cuales, Bile, le dio un nieto llamado Golam, que fue educado “en todo tipo de sabiduría” y en las artes de la guerra. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Pero cuando llegó a la edad adulta decidió regresar a la tierra de la que partieron sus antepasados.&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Entonces, con cuatro barcos partió hacia Escitia, pasando por Gatiam (Gadir/Cádiz?), las torres de Hércules, Sicilia, los mares Negro y Caspio, hasta llegar a las llanuras Escitas, que por entonces estaba gobernada por el rey Reffloir. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;El recibimiento fue caluroso y el Rey quiso que Golam se casase con su hija Seng, con la que tuvo dos hijos: Eremon y Eber Donn. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Pero con el tiempo, Golam llegó a gozar de más popularidad que el propio rey, lo que causó la envidia de éste, que acabó retándolo a un duelo. &lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Tras vencerlo, Golam se fue con los suyos, incluidos sus hijos, navegando por las costas de Asia hasta llegar a Egipto.&lt;br&gt;El recibimiento por parte del faraón Nectonebus no fue menor que el que le brindase Reffloir, y también lo casó con su hija Scota.&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Allí permaneció Golam ocho años, teniendo con su nueva esposa una pareja de gemelos.&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Entonces quiso Golam regresar a su auténtica tierra, junto a los suyos.&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Embarcaron y llegaron a una Brigantia desierta. &lt;/font&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div&gt;
&lt;table width="71%" border=0&gt;
&lt;tbody&gt;
&lt;tr&gt;
&lt;td width="48%" height=242&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;&lt;img src="http://fa.univision.com/attachments/univision/imagenes/385963/1/estela.jpg"&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;td width="52%"&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Breogán había muerto y las tribus sometidas se habían vuelto contra los goideles.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Golam reunió a los supervivientes, refugiados en los bosques y las montañas, e inició la contraofensiva,&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Resultando, igual que su abuelo Breogán, vencedor en todas las batallas, por lo que recibió el nombre de Mil o Miled (que podía significar guerrero, exterminador o vencedor).&lt;/font&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;
&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Y gobernó durante bastantes años, hasta que una enfermedad acabó con él.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Después las tribus volvieron a sus habituales hostilidades con más fuerza que nunca, por lo que los sucesores de Golam, sus hijos Emer Donn y Eremon, tuvieron que limitarse a defender los límites de Brigantia.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Entonces, Ith, otro hijo de Breogán, “experto y muy preparado en conocimientos” (sin duda un druida), una noche de noviembre vislumbró de algún modo una lejana isla y hasta ella embarcó junto a algunos hombres.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Esa isla era Irlanda, que por aquel entonces se llamaba Inis Ealga y estaba habitada por los Tuatha Dé Danann. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Estos, ya estaban alejados de la gloria de los viejos héroes de antaño y guerreaban entre ellos una vez que habían acabado con sus enemigos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;En la fortaleza de Ailech (en el actual condado de Donegal) encontró a tres reyes que discutían sobre cómo dividirse entre ellos la tierra de un cuarto, que había muerto.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Ith les encaminó a que depusiesen las armas y que disfrutasen la vida en aquella tierra en que vivían, tan fértil y con buen clima. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Los reyes creyeron entender en sus palabras un deseo de conquista, por lo que le tendieron una emboscada cuando regresaba a su barco, de la que resultó mortalmente herido.&lt;br&gt;Cuando se enteraron de esa traición, Los Hijos de Mil decidieron tomarlo como una declaración de guerra y se dispusieron a invadir la isla.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;A la primavera siguiente partieron de Brigantia 5 barcos con 40 jefes guerreros, sus mujeres y servidumbre, entre ellos Amergin, hijo de Golam.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Al llegar, un 1 de mayo, día decimoséptimo de la luna, los Tuatha de Danann se hicieron los ofendidos por ese ataque de improviso, por lo que Amergin determinó que se alejarían con sus barcos a una distancia de nueve olas (en la Galicia actual aún se conservan rituales relacionados con nueve olas) y después atacarían.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Entonces los druidas de los danianos provocaron una tormenta mágica que dispersó los barcos mar adentro. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Amergin consiguió parar la tempestad invocando al espíritu de la tierra de Irlanda, con quien se había comunicado con anterioridad. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Todos se salvaron excepto Donn y los de su barco, que serían tragados por las aguas tras jurar aquel que mataría a todos los habitantes de la isla.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Los Tuatha de Danann serían derrotados en Sliabh Mis y en Tailtiu, pasando los supervivientes a vivir en el sidhe, algo así como el mundo subterráneo al que se accedía a través de los dólmenes y otro tipo de edificios de la más remota antigüedad que había en las colinas.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Por su parte, los hijos de Mil quedaron gobernados por los hermanos Eremon y Eber Finn, que no lograron ponerse de acuerdo y se dividieron al personal y a la isla, quedando el norte para el primero y el sur para el segundo.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#ffffff" size=3&gt;Y esta invasión sería la última, ya que no hubo ni plagas ni otros invasores (las invasiones vikingas y normandas fueron muy posteriores y muy parciales), por lo que aquellos Hijos de Mil, procedentes de España, serían los antecesores de los irlandeses actuales.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/blockquote&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=703331749040804336&amp;page=RSS%3a+Leyendas+Celtas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=nieveazulada.spaces.live.com&amp;amp;GT1=nieveazulada"&gt;</description><comments>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!802.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!802.entry</guid><pubDate>Wed, 13 Dec 2006 19:35:22 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!802/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!802.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-13T19:35:22Z</dcterms:modified></item><item><title>Os rios galegos - Lendas</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!801.entry</link><description>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Vicente Risco 1884-1963 escritor:&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;blockquote dir=ltr&gt;
&lt;blockquote dir=ltr&gt;
&lt;blockquote dir=ltr&gt;
&lt;blockquote dir=ltr&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;“Ti dis: Galicia é moi pequena. Eu dígoche: Galiza é un mundo. Cada terra é como se fose o mundo enteiro. Poderás percorrela en pouco tempo de norte a sur e de leste a oeste; poderás voltar a percorrela unha e outra vez; non conseguirás andala toda. E cada vez que a percorras, atoparás cousas novas. (...) Pode ser ela pequena en extensión; mais en fondura, en entidade, é tan grande como queiras” &lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Galicia é unha terra máxica que consigue enfeitizar ós que a visitan e lles obriga a voltar unha e outra vez. É coma un baúl antigo cheo de tesouros por descubriren. &lt;br&gt;&lt;br&gt;Lonxe do tópico exportado de España, Galicia é un país que sorprende pola beleza das súas paisaxes e a forza da súa cultura. É o país verde dos dez mil ríos e das 30.000 festas. É un bosque animado. É a terra do Finisterrae, do mito e a lenda. É o berce de ritos ancestrais. É un paraíso gastronómico que ofrece o mellor do campo e do mar, sempre acompañado polos seus excelentes viños. É tradición e modernidade. É a fin do Camiño de Santiago e o inicio dunha experiencia para repetir.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;img src="http://www.galeon.com/sloren/Our16.jpg"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=4&gt;&lt;strong&gt;Hoxe tocalle as lendas dos ríos.&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;img src="http://www.arrakis.es/~mourin/Xunta4.GIF"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;img src="http://www.diputacionavila.es/medioambiente/alimentos/fotos/truchas.jpg"&gt;  &lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;As pintas vermellas das troitas&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Houbo nunha ocasión unha grande batalla entre homes da comarca e mouros. Os mouros vivían no Castro do Viso, no Incio. Por debaixo queda o río Mao. Tanto sangue se verteu, que foi dar o río, e deste ó Cabe, e do Cabe o Sil, e do Sil o Miño, e tódolos ríos avermellaron. As troitas teñen desde entón pintas vermellas e no Mao non hai máis peixes ca elas.&lt;/font&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Nota: o texto anterior está sacado do libro &amp;quot;Cando os animais falaban&amp;quot;  de Xosé Miranda e Antonio Reigosa. Aparece contado como un conto. &lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p align=justify&gt;
&lt;div align=left&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p align=left&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;img src="http://www.terra.es/personal3/bl.rod/gif/galicia/Sil.jpg"&gt;   &lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;As feiticeiras do río Sil&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Din que nun punto sin determinar con exactitude do río Sil, viven feiticeiras. Atraen ós mozos e sedúcenos coa súa voz. Quedan atrapados polo seu doce son e afogan e desaparecen no fondo do río para sempre. Hai unha maneira de evitar o encantamento: cruzar o río cunha pedra na boca. Así os mozos non poden falar e, se gardan silencio, o encantamento non se produce e poden chegar felizmente a outra beira.&lt;/font&gt;&lt;font size=4&gt;
&lt;p align=justify&gt;
&lt;div align=left&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p align=left&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;img src="http://www.lugonet.com/lugotur/rutas/fotos/contu.jpg"&gt;  &lt;a&gt;&lt;font color="#ffffff" size=5&gt;&lt;strong&gt;O sexo dos ríos galegos&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;En Galicia as augas teñen vida e dormen pola noite e síntense feridas si se bebe un vaso de auga con unha vela acendida na man. Moitos ríos foron mulleres que cansas dormiron no lugar de nacemento. O río Miño foi un home: O PAI MIÑO, a quen as xentes presumen con grandes barbas, coma todos os ríos, ten o seu leito deica chegar ó mar, e, cando chega bota pola boca a auga recollida, desemboca no mar. Un mosaico descuberto en Lugo ten a figura de un home barbudo e moita xente sempre que o ve di que é o Miño.&lt;/font&gt;
&lt;p align=center&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Trociño dun texto de D. Antonio Fraguas Fraguas sobre &amp;quot;O río Miño: realidade, lenda e literatura&amp;quot;&lt;/font&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p align=left&gt;&lt;a&gt;&lt;font color="#ffffff" size=5&gt;&lt;strong&gt;Chao Rego: A lenda dos tres ríos&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p align=left&gt;&lt;img src="http://www.plus.es/media/PAGINADIGITALPLUS/Entretenimiento/cazaypesca/agosto_2006/PadreMino2.jpg"&gt;  &lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;UN PAÍS DE RÍOS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" size=3&gt;Naceron tres fontes e puxéronse a camiñar, e o mar prometeulles que lles entregaría unha persoa ó ano en sacrificio á primeira delas que chegase onda el. Eran as fontes do río Eume, do Sor e do Landro, segundo lenda que Bouza Brey nos conta coma recollida da comarca ferrolá. Botáronse a camiñar. Con rivalidade, que rival vén da palabra latina rivus, que significa río, como xa dixemos. Pero, cansas, adormeceron, non sen antes establecer un pacto de que a primeira que acordase había de avisar ás outras dúas. Pero venceu a rivalidade.&lt;br&gt;&lt;br&gt;A primeira que espertou traizoou ás outras dúas, e púxose a camiñar, silandeira, por mor de que non se desatasen as competidoras. Axiña acordou a segunda que, furiosa porque non a chamaran, púxose a correr, pero coidadosa de non espertar a terceira. Esta, cando se ergueu do sono e se atopou soa, alporizouse e deu en correr, brincando por riba dos montes e penedos, acadando o mar antes cás outras. É o río Eume, que pasa polas Pontes de García Rodríguez e desemboca en Pontedeume; disque tódolos anos cobra o prezo dunha persoa, que o mar lle paga. Un río que mete medo e resulta falso.&lt;br&gt;
&lt;p align=left&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;img src="http://centros.edu.xunta.es/iesaslagoas/slorenf/pontepedri.jpg"&gt;  &lt;strong&gt;&lt;font size=5&gt;A lenda da Ponte Pedriña&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font size=4&gt;Nas épocas de seca vese, como se fose o esqueleto dunha pantasma, o que queda da Ponte Pedriña no encoro das Cunchas, a vella ponte romana que houbo no concello de Bande, en Ourense, e que agora dorme baixo as augas. Por ela pasaba a &lt;i&gt;&lt;b&gt;Via XVIII&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; chamada tamén &lt;i&gt;&lt;b&gt;Itinerario de Antonino e Vía Nova.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; A Ponte Pedriña foi declarada Monumento Histórico-Artístico o ano 1944 e cinco anos despois, sen atender a tal distinción, foi anegada baixo as augas.&lt;/font&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font size=4&gt;    A historia popular é outra ben diferente. Un mozo de Santa Cruz rondaba unha moza da outra beira do río. Para ir xunta dela tiña que cruzar polas poldras pero unha enchente  de auga que arroiba impediulle atravesar. O mozo botaba xuramentos e maldicións, tantos e tan fortes que se presenteu o demo e propúxolle un trato. Do acordado resultou que o demo comprometíase a traballar toda a noite para construír unha ponte e o mozo, a cambio, tería que entregarlle a alma cando morrese.&lt;/font&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font size=4&gt;   O mozo aceptou o trato e o demo, en vindo a noite, púxose a facer a ponte. Traballou e traballou, máis ao mencer aínda lle quedaba unha pedra por colocar. Por unha pedriña non deu rematado a obra.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=4&gt;   Contrariado polo contratempo o demo seica dixo:&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=4&gt;   -&lt;b&gt;&lt;i&gt;Por culpa dunha pedriña&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;font size=4&gt;     nunca me fuches pagada!&lt;/font&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;font size=4&gt;     Vivirás sempre maldita&lt;/font&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;font size=4&gt;     e morrerás afogada!&lt;/font&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font size=4&gt;    Aquela maldición deulle nome á ponte. O máis curioso, porén, é que sen a pedra que lle faltaba, a ponte foi de moita utilidade desde tempos romanos ata que os argalleiros do encoro cumpriron a maldición.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=4&gt;    E non será o demo tamén o que constrúe os encoros?.&lt;/font&gt;&lt;font size=4&gt;
&lt;p align=justify&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;strong&gt;&lt;small&gt;Nota: o texto anterior está sacado do libro &amp;quot;A flor de auga&amp;quot; de Xosé Miranda e Antonio Reigosa. Xerais. Un libro do 2006 no que se recopilan lendas de Galicia que teñen relación coa auga. Merece a pena. &lt;/small&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;font size=3&gt;A v&lt;small&gt;ersión desta lenda foi feita polos autores a partir da lenda recopilada por Rosa Martínez García na freguesía de Santa Cruz, Bande (Ourense) en 2001, e publicada na revista virtual &lt;i&gt;Setestrelo.&lt;/i&gt;&lt;/small&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=703331749040804336&amp;page=RSS%3a+Os+rios+galegos+-+Lendas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=nieveazulada.spaces.live.com&amp;amp;GT1=nieveazulada"&gt;</description><comments>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!801.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!801.entry</guid><pubDate>Wed, 13 Dec 2006 19:24:43 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!801/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!801.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-13T19:24:43Z</dcterms:modified></item><item><title>Leyendas Africanas</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!786.entry</link><description>&lt;div align=center&gt;&lt;img src="http://african-tradition.com/wine/safari/safari_south_africa.jpg"&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face=Arial color="#99cc00" size=4&gt;ANTAÑAVO, EL LAGO SAGRADO DE LOS ANTANKARANA&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face=Arial color="#800000" size=4&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;font face=Arial color="#800000" size=4&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;En el País Antankarana, en el norte de Madagascar, se encuentra el lago Antañavo. Cuenta el &lt;/font&gt;&lt;a href="http://nieveazulada.spaces.live.com/Pueblos/antankarana/index.htm"&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Pueblo Antankarana&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt; que hace mucho tiempo, donde hoy está el lago existía un gran poblado que contaba con su rey, príncipes y princesas, con grandes manadas de vacas y campos de yuca, patatas y arroz.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;En este pueblo, mezclados entre la población, vivían un hombre y una mujer a quienes sus vecinos no conocían. Se habían casado y tenían un niño de unos seis meses de edad.&lt;/font&gt;&lt;font size=4&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Una noche, el niño empezó a llorar, sin que la madre supiera qué hacer para calmarlo. A pesar de las caricias de la madre, de mecerle en sus brazos, de intentar darle de mamar, el niño no cesaba de llorar y gritar.  &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Entonces, la madre cogió al bebé en brazos y fue a pasear con él a las afueras del pueblo, sentándose bajo el gran tamarindo donde las mujeres solían juntarse por la mañana y por la tarde para moler arroz, por lo que le llamaban ambodilôna. La madre pensaba que la brisa y el frescor de la noche calmarían al niño. En cuanto ella se sentó, el niño se calló y se quedó dormido. Entonces, suavemente volvió para casa, pero nada más cruzar la puerta, el niño se despertó y comenzó de nuevo a llorar y gritar. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;La madre salió de nuevo y volvió a sentarse en un mortero a arroz y, como por encantamiento, el niño dejó de llorar y volvió a dormirse. La madre, que quería volver junto a su marido, se levantó y se dirigió hacia casa. Nuevamente, en cuanto la mujer cruzó el umbral de la puerta el niño se despertó y comenzó a llorar violentamente. Por tres veces hizo la madre lo mismo, y tres veces el niño, se dormía en cuanto ella se sentaba en el mortero de arroz, y se despertaba cuando ella intentaba entrar en casa. L cuarta vez, decidió pasarse la noche bajo el tamarindo.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Apenas había tomado esta decisión, cuando de repente todo el pueblo se hundió en la tierra desapareciendo con un gran estruendo. Donde hasta entonces había estadio el pueblo no quedaba sino un enorme agujero que de pronto comenzó a llenarse de agua hasta que ésta llegó al pie del tamarindo donde la mujer asustada sostenía a su hijo, apretándole entre sus brazos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;En cuanto se hizo de día, la mujer fue corriendo hasta el pueblo más cercano para contarles lo que había sucedido ante sus ojos y cómo habían desaparecido todos los vecinos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Desde entonces, el lago adquirió un carácter sagrado. En él viven muchos cocodrilos en quienes los antankarana y los sakalava creen que se refugiaron las almas de los antiguos habitantes de la aldea desaparecida bajo las aguas. Por esta razón, no sólo no se les mata sino que se les da comida en ciertas fechas.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Tanto el lago Antañavo, los cocodrilos que en él habitan como el gran tamarindo ambodilôna son venerados y se acude a ellos para pedir ayuda.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Así, cuando una pareja no acaba de tener hijos, acude al lago e invoca a las almas de los habitantes desaparecidos pidiéndoles que se le conceda una numerosa descendencia, prometiendo, a cambio, volver para ofrecerles el sacrificio de animales para su alimento. Cuando la petición tiene éxito, la pareja regresa al lago para complir lo prometido. Los animales sacrificados se matan muy cerca del agua, parte se echa en el agua y parte de su carne se reparte por las cercanías del lago para provocar que los cocodrilos se alejen lo más posible del agua porque piensan que cuanto más se alejen mayor será la ayuda que proporcionarán.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Cuando un antakarana cae enfermo, se le lleva muy cerca del lago, se le lava con sus aguas y dicen que se cura.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Está prohibido bañarse en sus aguas e incluso hasta meter en ellas las manos o los pies. Cuando uno quiere beber o tomar agua del lago, debe hacerlo con la ayuda de un recipiente dispuesto al final de una bara larga y sólo puede beberla a algunos pasos de la orilla.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;También está prohibido escupir en el lago o cerca de él, así como hacer sus necesidades en los alrededores. Se cree que quien violara estas prohibiciones sería devorado, pronto o tarde, por los cocodrilos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;
&lt;div&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#99cc00"&gt;ZIMBA Y FLORA&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Había una vez hace mucho tiempo, en un bonito pueblo de nombre Zékièzou situado al oeste de BENIN, en país Yorouba, una muchacha llamada ZIMBA que tenía una hermana llamada FLORA. Zimba era una muchacha que no respetaba a nadie.  &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;En este pueblo, todos los hombres y mujeres trabajaban, excepto ZIMBA que se pasaba el día jugando en el bosque y no volvía a casa hasta el anochecer. Después de cenar, sin hacer caso a lamadre, cogía jabón y una esponja y se iba , ya de noche, a lavarse al río. La madre siempre le decía que no había que ir de noche a bañarse pero ella no hacía caso.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Un día, Zimba llegó a casa cuando ya oscurecía y vió que su hermana volvía de lavarse en el río, y le dijo: &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;- Flora, tú ya te has lavado. ¿Puedes, por favor, acompañarme al río para lavarme?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Flora, a pesar del miedo que le daba la oscuridad de la noche, le dijo que le acompañaba. Flora se fue a la casa a coger el jabón, mientras Zimba llegaba al río. Pensando que su hermana estaba con ella le dijo:&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;- Flora, por favor, frótame la espalda. Y le dió la esponja. Entonces, por detrás, alguien tomó la esponja y comenzó a frotarle, pero cuando de repente, ella se dió la vuelta para cogerla de nuevo, se llevó una gran sorpresa al ver que detrás de ella no esta su hermana sino un diablo, tan negro como la noche, que sonreía con desprecio y al que sólo sus ojos rojos le hacían visible. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Aterrada, Zimba comenzó a correr sin saber ni por donde iba. Corría entre los árboles, golpeándose con ellos, calléndose y golpeándose con las piedras, lenvantándose de nuevo y rompiendo rammas mientras corría, incándose rammas en los ojos, hasta que agotada calló al suelo sin sentido.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Después de permanecer inconsciente durante cinco días y cinco noches, Zimba abrió los ojos, perro ... sus ojos estaban vacios.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Zimba se quedó ciega para siempre.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#ffffff" size=3&gt;Desde aquel día, los habitantes del País Yorouba saben que es muy peligroso ir una persona sola a lavarse por la noche, porque la noche pertenece a los diablos y demonios.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;
&lt;hr&gt;

&lt;p&gt;
&lt;p align=center&gt;&lt;img src="http://blog.seattlepi.nwsource.com/microsoft/library/Africa.jpg"&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=703331749040804336&amp;page=RSS%3a+Leyendas+Africanas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=nieveazulada.spaces.live.com&amp;amp;GT1=nieveazulada"&gt;</description><comments>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!786.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!786.entry</guid><pubDate>Sat, 09 Dec 2006 14:53:54 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://nieveazulada.spaces.live.com/blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!786/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!786.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-09T14:53:54Z</dcterms:modified></item><item><title>La emigración - J.R.Varela</title><link>http://nieveazulada.spaces.live.com/Blog/cns!9C2BC7FD4D4D1F0!527.entry</link><description>&lt;div align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font style="background-color:#808080"&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;Y&lt;/span&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;o era aún un adolescente, no había cumplido los dieciséis años, cuando tuve que romper con mi pequeño universo para ir a ganarme la vida en una tierra extraña. Fue una determinación sumamente amarga. El martirio que padecí en aquellos días, nunca se lo confesé a nadie, las noches previas a mi partida las consumí llorando. Aunque todavía era un niño, supe llorar como un hombre, en silencio, sin que nadie se enterara. Atrás iba a dejar, quizá para siempre, al pueblo que me vio nacer, mis amigos de infancia, mis playas y riberas, mi mar, pero sobre todo lloraba, porque el despiadado destino me obligaba a separarme de mi abuela, mi ser más querido y mi única familia. &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aunque ella nunca me lo dijo, presumo que aquellos últimos días, fueron, también para mi abuela, la misma insoportable tortura. Sospecho que aquellas noches Mamá Sofía, igual que yo, las consumió llorando. Llorando como una mujer, en silencio. El implacable destino al que estabamos encadenados, era, si cabe, aún más cruel con ella, de un zarpazo le arrancaba la última razón de su existencia, el último eslabón que le&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;encadenaba a la vida. Con mi partida ella quedaba enterrada en vida y prisionera de una soledad absoluta, de largos silencios, compartiendo la existencia solamente con los recuerdos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;La mar traicionera había engullido uno tras otro a todos sus hombres y ahora me tocaba a mí, su niño, su último sueño. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquellos últimos días, tras las cenas, alargábamos la charla de la sobremesa hasta altas horas de la madrugada. Ya ni siquiera escuchábamos la radio costera como habíamos hecho siempre. Los dos éramos mudos cómplices que silenciábamos nuestro común temor a enfrentarnos con las angustiosas e interminables horas de la noche. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Mamá Sofía intuía que, igual que había ocurrido con otros muchos jóvenes que habían abandonado la aldea antes que yo, con mi partida me perdía para siempre. Tal vez, si la caprichosa muerte viniera pronto a buscarla, ya no me vería nunca más o quizás, si el destino fuera generoso, aún podría gozar de mi compañía en alguna de las próximas Navidades o algunos días del verano, si mis patrones me concedieran algunos días de vacaciones. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;Aquellas noches interminables conversábamos mucho, ella no cesaba de darme consejos, deseaba apurar al máximo el escaso tiempo que nos quedaba para seguir juntos. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Una noche se esforzaba en explicarme que la vida es una sucesión de sueños, de pequeñas locuras, que nos permiten seguir estando cuerdos y terminaba pidiéndome que no perdiera nunca mi fantasía, que me mantuviera permanentemente en los principios que desde niño ella me había inculcado, aun a riesgo de que aquellos con los que conviviera, me juzgaran como un ser singular, extraño o raro. Según me manifestaba, las gentes mediocres están faltas de imaginación, no saben soñar despiertas ni jamás gozan de la fantasía, razón por la que odian la singularidad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Todos los mediocres arrastran una existencia monótona, son incapaces de asombrar a nadie y ni tan siquiera tienen valor para fascinarse a ellos mismos, son incapaces de gozar de una vida peculiar y personal. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Su vida se reduce a tratar de aparentar que son singulares, siguen los modelos estéticos que les imponen, fingiendo que son creaciones personales, cambian de peinado o de vestido para sentirse únicos e irrepetibles, enloquecen por un grupo musical, un equipo deportivo o cualquier otra necedad que les pueda servir para engañarse, creyéndose diferentes. Pero siguen siendo de por vida masas, rebaño zafio que teme a su propia libertad y se aterroriza con la libertad en los demás. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Otra noche me prevenía contra la morriña desmedida por mi tierra originaria o mi fogoso idealismo juvenil, recomendándome que tendría que discriminar claramente cuándo los ideales o el amor a la patria dejaban de ser virtud, pervirtiéndose y transmutándose en embrutecedor fanatismo. Si en nuestra tierra, me formulaba, puede fructificar la mejor uva con la que se destila el más exquisito de los aguardientes, no olvides que también florece la más venenosa de las setas. No por ser ciudadano de este u otro pueblo, se es mejor o peor que los que no lo son. Y siempre terminaba con la misma muletilla, repitiéndome que no intentara jamás represar el río, que lo dejara discurrir libre por su cauce. Creo que con aquella alegoría lo que me quería trasmitir es que no me rindiera nunca y que tratara de ser siempre yo mismo, que sólo rindiera respeto ante el mérito de las personas por su riqueza humana, enfrentándome al integrismo xenófobo y defendiera la idea que desde niño ella me había inculcado sobre la bondad del mestizaje. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Pero en medio de tanta pesadumbre aún tuvo tiempo para narrarme su postrero relato legendario en una de las últimas noches. Fue un modo de despedirse aceptando con resignación el veredicto inapelable del destino. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Según me narró, cuando aún ella era una niña, su abuela Mamá Rosita le contó una historia que tiempo atrás había acaecido en nuestra aldea, dicen que aconteció en una fría noche de invierno, el día había transcurrido con un tiempo espléndido y todos los barcos faenaban apaciblemente al abrigo de la costa, al atardecer roló el viento hacia el sudoeste y en muy poco tiempo se levantó una gran tormenta e impelida por el vendaval surgió una fuerte mar de fondo, de enormes olas que iban romper, estrellándose con fuerza, contra los escollos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;La flota arribó apresuradamente al muelle. Pero no todos pudieron&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;regresar. Hubo un barco que nunca recaló. Sufrió un trágico naufragio en el que perdieron la vida seis hombres de la aldea pertenecientes a una misma familia. La familia de los Mouriños, como se les conocía en la aldea, se quedó sin hombre alguno vivo, impidiendo perpetuar su apellido. La mar los engulló a todos. Nunca se recuperaron los cuerpos de los náufragos y no pudieron ser&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;enterrados cristianamente. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;La aflicción invadió durante días a todas las personas de la aldea ante el desamparo en que quedaron sumidos por el infortunio la familia de los Mouriños. Pero entre todas las personas de la aldea hubo una mujer que lloró con mayor pesar la pérdida de aquellos marineros. Era una joven llamada Aurora. Desde hacía algunos meses, aquella moza, hablaba con Raúl el benjamín de los Mouriños y según se supo tiempo después, ella estaba embazada desde hacía dos meses. Su hijo cuando naciera ya no tendría tiempo para conocer a su padre, sería huérfano desde el mismo momento de su venida al mundo, engrosando la descomunal tropa en nuestra costa, de los hijos de las viudas. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Al conocer que Aurora estaba embarazada, las mujeres de los Mouriños mudaron la desgracia en esperanza. Depositaron en aquel embrión de criatura todas sus expectativas. Si naciera un niño, aún tendrían ocasión de perpetuar su sangre y no se perdería para siempre el apellido de los Mouriños. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Llevaron a Aurora ante la partera para que les pronosticara el sexo de la criatura que esperaba. La partera, antes de descifrarles el sexo del embrión, les comunicó que la criatura que iba a nacer era el único hilo de unión con sus hombres ahogados, el cordón umbilical que mantendría unida a toda la familia desde este mundo en tierra firme con el profundo mundo oceánico donde yacían sus hombres difuntos. La providencia les otorgaría esa gracia alumbrando una niña. Una niña de existencia efímera, pues en pocos días las abandonaría para ir a reunirse con sus hombres en los apacibles arenales del fondo del océano. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;A mediados del verano Aurora alumbró una niña de tez blanca, grandes ojos oscuros y pelo del color del azabache. No había dudas, sus rasgos denunciaban claramente que era un retoño de los Mouriños.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;A los días, una mañana mientras que, junto a sus cuñadas, Aurora recogía algas en la bajamar para fertilizar el huerto, posó la canastilla&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;donde portaba a su hija a la sombra, bien sujeto entre unas rocas. Dedicadas en su faena no se apercibieron que la marea poco a poco, estaba subiendo. Terminado el trabajo, cuando se dirigieron a recoger a la niña, descubrieron que la canastilla de mimbre se mecía cadenciosamente entre las pequeñas olas. La resaca la alejaba de la costa. La niña no lloraba, parecía dichosa. Desde la orilla observaron como junto a ella, se zambullían entre juegos con la criatura, una pareja de focas. Recordaron entonces la profecía de la partera y la dejaron marchar &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Nunca más se supo nada de la niña. En la aldea se rumoreó que la niña fue amamantada por las focas, convirtiéndose en una hermosa sirena, mitad mujer, mitad foca. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Relataban aquellos que la habían visto, que era una sirena muy bella, con cara de niña, de tez clara, grandes ojos oscuros y largo cabello del color del azabache. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Desde entonces, todos los años, en la misma fecha en la que naufragó el barco de los Mouriños, al amanecer se oye en el cabo el canto de una hermosa melodía que surge de una fina voz femenina armoniosamente acompañada con la ronca música de una caracola de mar, entonces todas sus mujeres corren a esperar la llegada de la joven sirena, la hija de Aurora, que viene a traerles noticias de los hombres de la aldea ahogados en la mar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Cuando terminó de contarme el relato, mi abuela me miró fijamente a los ojos y permitió, por primera vez en su vida, que dos lágrimas se desparramaran a lo largo de su rostro. Creo que veía en mí a su particular sirena, la mar en la que reposaban todos sus hombres, ahora me reclamaba a mí y, tal vez... quién sabe... era mejor no pensar en ello.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;La última noche me habló con más solemnidad que de costumbre, me comentó que no tuviera miedo a la soledad o al desamparo, me manifestó que a lo largo y ancho del mundo contaba con millones de hermanos anónimos, criaturas semejantes a mí que todavía no conocía, personas que reconocería, allí donde fuera, por sus signos y que para ello, ella me había educado con tres compañeras que, aunque aún yo no lo supiera, caminarían por el largo sendero de la existencia junto a mí, siempre a mi lado. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;No comprendí en aquél momento qué es lo que deseaba revelarme con aquella metáfora, pero no pregunté nada. No me hubiera respondido. Estaba familiarizado a ese tipo de lecciones simbólicas de mi abuela. Cuando deseaba transmitirme algún tipo de enseñanza profunda, lo hacía de este modo tan peculiar, pretendía obligarme a reflexionar durante horas, días o meses, hasta que yo descubriera por mi propio razonamiento el contenido profundo de su metáfora. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Mamá Sofía llamaba a este tipo de enseñanza, iniciática y afirmaba que a diferencia de la instrucción exclusivamente intelectual, que sólo ponen en juego las capacidades del conocimiento, este tipo de enseñanza era más profunda, afectaba a la totalidad de la persona, relacionando estrechamente el saber y el proceder, la ética y las ideas. Por ello recurría con frecuencia al método alegórico, sirviéndose fundamentalmente de las leyendas y los símbolos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Intuía aquel joven que yo era entonces, que el simbolismo que encerraban aquellas leyendas tan primitivas con las que me había educado desde niño mi abuela, me permitían una peculiar forma de ir moldeando mi mentalidad a la vez que transformaban mi personalidad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Supuse que mis anónimos millones de hermanos podrían ser los pobres que, como yo, emigraban en busca de trabajo, sus signos tal vez fueran, los signos de sus miserias y estrecheces. Esa conclusión a la que había llegado tan rápidamente, no me pareció en modo alguno acertada, era demasiado simple, además, quién podrían ser esas tres desconocidas compañeras que, según ella, caminaban siempre a mi lado. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Y llegó el día de mi marcha. Fui en autobús hasta La Coruña y allí cogí el tren que me transportaría hasta mi lejano destino. Ya he olvidado el tiempo que pasé en aquel tren, aunque conservo la sensación de que el viaje fue interminable y muy cansado. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Tampoco recuerdo a mis compañeros de viaje, salvo a un señor que se sentó frente a mí. Era un labriego de alguna aldea perdida en la montaña. Se había trasladado a La Coruña para coger el tren, tratando de evitar, con ello, la despedida triste de su anciana madre en la estación más próxima a su pueblo. Tanto esfuerzo no le sirvió para nada. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Una hora más tarde, cuando el tren se detuvo en aquella estación próxima a su concejo, una delicada mano petó en el cristal de la ventana de nuestro compartimento. Era su madre acompañada de su hermana. Cuando mi compañero de viaje las vio, las miró con un signo de resignación, cerrando por unos segundos sus ojos. Su hermana se disculpó, le comentó que su madre la había obligado a traerla hasta la estación para poder despedirse. Él con la dulzura de un niño le reprochaba con ternura a su madre, explicándole que ya le había rogado que no acudiera a la estación a despedirlo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Era perceptible que la despedida le estaba produciendo un gran dolor. La anciana no pronunciaba palabra alguna, bastaba su arrugada mirada para expresarlo todo con absoluta claridad, aquellos diminutos ojos enrojecidos y aquellas frágiles manos con las que acarició a su hijo mientras le entregaba un paquete grasiento, fueron más reveladoras que el más emotivo de los discursos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquella anciana se despedía de su hijo con la serena convicción que lo hacía por última vez, era un adiós definitivo, hasta la eternidad. Parecía que sus ojos hallábanse hastiados de estar tanto tiempo despiertos y reclamaran cegarse para siempre. Aquella anciana me provocó que evocara a mi abuela Mamá Sofía y nuevamente tuve que esforzarme para contener las ganas de llorar. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;El tren se puso en marcha y la frágil anciana, que casi no tenía fuerzas para caminar, dio dos o tres pasitos tras el tren mientras agitaba débilmente su temblorosa mano, despidiéndose de su hijo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;El hijo agachó su cabeza con tristeza y pude apreciar cómo varias lágrimas humedecieron su rostro. Yo, pretendiendo respetar su intimidad, dejé vagar libre mi mirada a través de la ventana. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Cuando se repuso, mi compañero de viaje trató vanamente de excusarse. No hacía falta. Me comentó que antes de salir de casa les había suplicado a su madre y a su hermana que no fueran a la estación a despedirle. Su madre estaba muy enferma y estas dolorosas emociones podrían conducirla a la sepultura. Luego, preso de los nervios, abrió el paquete grasiento que le había entregado su madre. Era una pequeña empanada de lacón. Él hizo con su cabeza un gesto de comprensión hacia su madre mientras comentó en voz queda. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;- ¡Cómo son estas mujeres!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Se está muriendo y sólo se preocupa por mí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;- &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Me ofreció un pedazo de empanada y, aunque yo no tenía apetito, lo acepté.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Para la mentalidad de mi aldea&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los marineros éramos muy diferentes de los labriegos, siempre me habían hecho creer que era mucho más meritorio para un hombre, ir a la mar, que ganarse el pan desbrozando la tierra. Ahora que yo emigraba lejos de mi tierra para embarcarme, miré con curiosidad a aquel hombre que marchaba al extranjero a trabajar de albañil y pensé que realmente ambos, el labriego y el marinero, no éramos tan diferentes, lo dos éramos hijos de la misma miseria. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Reflexioné sobre si fuese este hombre uno de esos millones de hermanos a los que se refería mi abuela. Enseguida deduje que no podía serlo, en las ferias a las que acudía acompañando a mi abuela, habíamos conocido a muchos labriegos y nunca vi que Mamá Sofía tuviera un trato diferente o más fraternal, con ninguno de ellos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquel viaje se me hizo eterno, recuerdo que pasamos muchas horas de la noche parados en una estación de algún pueblo perdido en la estepa castellana. Creo que la mayoría de los viajeros dormía placenteramente recostados en sus asientos. Sin embargo ni mi compañero ni yo pudimos dormir. Él cada poco tiempo salía al pasillo a fumar, se encontraba muy nervioso. Yo, por contra, me encontraba apático, la nostalgia debilitaba mi ánimo y una y otra vez evocaba a mi abuela y a mi aldea. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Cuando llegué a mi nueva tierra de adopción, me extrañó mucho toparme con un paisaje tan verde y tan húmedo como el de mi Galicia. A pesar de la distancia aquel lugar no me parecía tan diferente. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;En alguna ocasión había oído que muchas personas sostienen que el clima local, influyen extraordinariamente en el carácter de sus pobladores, me consolé pensando que si así fuera, en esta nueva tierra tan parecida a la mía, las personas, tal vez, también se parecerían a nosotros. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquel joven que yo era entonces, aún no había descubierto que lo que más nos asemeja a todos los seres humanos, es la ignorancia con la que alimentamos nuestros prejuicios sobre los extraños, sobre ese prójimo que cuando lo descubrimos, constatamos que el vínculo que nos une a ellos, es mucho más sólido que la desconfianza que nos separa. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;En la nueva tierra de adopción fui recibido con cariño. Aquel pueblo era un lugar muy peculiar, la mayoría de la población eran emigrantes de mi tierra como yo. Muchos de ellos, incluso, eran de mi misma aldea. Nunca habría podido imaginar que tanta gente podría ser oriunda de un lugar tan pequeño. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Este nuevo pueblo había asimilado sin traumas el mestizaje. De&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;los jóvenes con los que comencé a congeniar sólo unos pocos eran nativos de la misma región, el resto eran oriundos de muy diferentes lugares. Realmente visto ahora con perspectiva, debo reconocer que no tuve problemas para integrarme en aquella sociedad ni para asimilar mi nueva identidad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Nada más llegar, lo primero que hice fue escribir una carta a mi abuela, contarle mi experiencia del viaje, el buen recibimiento que me dispensó mi tío y mis gratas impresiones sobre el lugar de mi nuevo afincamiento. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;A los pocos días embarqué. Era un pequeño arrastrero de casco de madera tripulado por doce hombres que faenaba en las aguas del Mar del Gran Sol. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Antes de zarpar pudimos ver cómo discutían en el muelle, nuestro patrón con el armador, había muy mala mar y nuestro patrón consideraba más seguro esperar a la mañana siguiente para hacerse a la mar. Al final el armador se impuso y zarpamos aquella misma tarde. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquella primera marea de casi un mes de duración fue mi bautismo en la mar. Maldito bautizo. Llevaríamos unas dos horas de navegación cuando vomité por primera vez y ya no deje de hacerlo hasta pasados varios días. Nunca en mi vida he sufrido tanto. Durante ocho días con sus noches incluidas, vi desfilar ante mí los minutos, uno a uno, embriagado por el mareo, vomitando sin parar y sin fuerzas para sostenerme en pie, comiendo sin apetencia, con la sola intención de llenar el estomago para regurgitarlo todo de nuevo al momento. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Mis compañeros se apiadaron de mí y entre sonrisas y chistes se acercaban a mi catre y me ofrecían comida. Uno de ellos, clavó dos tablas al costado de mi camastro para evitar que con los golpes de mar, rodase y cayera al suelo. En aquellos momentos, invadido por una sensación de abandono del mundo real, todo me daba vueltas y mi cabeza volaba desbocada por todo el camarote, yo deseaba con todas mis fuerzas morir, nunca hubiera pensado que pudiera ser capaz de soportar tanto sufrimiento, rezaba a la Virgen del Carmen y le pedía que algún golpe de mar quebrara la cubierta del barco, abriendo una vía de agua que nos mandara a pique y pusiera fin a mi tormento. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquel barco no se detenía nunca, entre el ruido ensordecedor y monótono de su motor que retumbaba como un zumbido permanente en mis oídos, el repugnante olor a fueloil mezclado con el tufo del sudor viejo que empapaba mis ropas y el desagradable hedor de mis vómitos impregnándolo todo, unido al odioso balanceo, causa de mi mareo, iban a volverme loco. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aquel asqueroso vaivén no cesaba ni cuando estaba tumbado. No sé expresar con palabras las horrendas sensaciones que padecí durante aquel calvario. Nunca he maldecido y despreciado tanto mi cuerpo. Nunca mi mente ha estado tan perdida. Durante los días que duró mi mareo no me cambié de ropa, ni me aseé. Los restos de mis vómitos estaban esparcidos por toda mi cama. Un marinero se encargaba de limpiarme el cubo donde devolvía y de lampacear el suelo del camarote. Pero el obstinado olor permanecía allí, mudo e insoportable. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Pasaron los días y con ellos fue pasando el odioso mareo. Creo que fue al séptimo u octavo día cuando pude pasear por primera vez por cubierta refrescando mi rostro con la brisa del mar, por primera vez comí algo y no lo devolví. Aquellos días los he recordado toda la vida, no como mi primera marea sino mi primer gran mareo y ahora, cuando me preguntan cómo se vive en la mar, siempre recurro a componer un juego de palabras entre mareo y marea, me recreo en el apareamiento de esos dos conceptos, argumentando la experiencia del mareo como una requisito indispensable para llegar a engendrar un buen marinero. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Mis compañeros, entre bromas, con la sana intención de restar importancia a lo que me había sucedido, me narraban similares experiencias sufridas cuando ellos comenzaron a navegar. Luego en el transcurrir de los años vi a muchos jóvenes padecer ese mismo infierno y siempre me apiadé de ellos, estimulándolos y ayudándoles a pasar esos primeros días infernales de la primera marea.&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;Hoy ya no recuerdo el nombre de ninguno de aquellos compañeros y sin embargo, a pocas personas habré percibido tan cercanas a mí en momentos tan desdichados. Mi ingratitud por este olvido sólo se justifica con la generosidad que con posterioridad yo he dispensado a otros jóvenes marineros en su primera singladura. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Pensé si estos hombres serían parte esos hermanos a los que se refirió mi abuela la víspera de mi partida. Su comportamiento, sin duda, era acreedor de adjetivarlo de fraternal, pero sospeché que no sería precisamente unos humildes marineros como yo, a los que se referiría mi abuela. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Cuando pisé tierra de nuevo, recuerdo que me extrañó su firmeza, me parecía raro que el suelo no se moviera y estuve a punto de volver a marearme. Aquella primera noche en tierra también vomité. Pero fue por otra razón, mi primera borrachera. Mis compañeros del barco me animaron para que los acompañara de francachela. Me llevaron a un burdel y aunque alguno de ellos se empeñó en que debía iniciarme en el sexo con alguna de aquellas señoras, el patrón se apiadó de mí y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;no consintió que perdiera mi supuesta virginidad juvenil en aquel prostíbulo tan nauseabundo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;En aquella época en España se vivía el largo invierno de silencios. Aquel niño se fue haciendo hombre en su nueva tierra de adopción mezclado entre rudos marineros y mientras se forjaba en la vida, fue haciéndose consciente del silencio impuesto. Buscando un halo de luz entre las brumas del largo invierno, se unió a los que pretendían mudar la sociedad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Mi abuela siempre se había obsesionado con la importancia de la lectura. Ahora, cada marea, al llegar a tierra, compraba libros que leía en la mar durante los días de ruta, luego en la soledad del camarote reflexionaba sobre lo que había leído y en el rancho lo compartía a viva voz, comentándolo con mis compañeros. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Para el resto de los marineros un libro era una forma como otra cualquiera, quizás, algo más tediosa, de perder el tiempo. No podían comprender, cómo yo, un marinero igual ellos, podía anteponer el leer un libro a jugar una buena partida de brisca al calor del rancho o a escuchar por la radio un partido de fútbol. A mí no me importaron jamás sus críticas y proseguí leyendo. Curiosamente esa extravagante chaladura mía de leer libros, provocó que poco a poco todos mis compañeros fueran respetándome y considerándome como una pequeña autoridad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Tal vez por mi afición a los libros o porque debieron ver en mí alguna otra inquietud, mis nuevos convecinos al poco de llegar al pueblo me invitaron a una reunión en la bóveda de la torre del campanario de la Iglesia. Fue una reunión clandestina. Varios de los asistentes eran marineros como yo, conocidos del barrio, los otros venían de la capital y no trabajaban en la mar. Iban a hablarnos de las pésimas condiciones de vida de los marineros, pero tuvimos que contárselas nosotros a ellos. Los caballeritos de la capital, eran mucho más cultos y mejor preparados políticamente que nosotros, pero desconocían totalmente como era nuestra vida a bordo de un barco. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;De aquellas reuniones surgió un grupo sindical, y sin darme cuenta, en muy poco tiempo, me vi sumergido un grupo de unas diez personas que, muy tímidamente, nos dedicábamos a denunciar los atropellos que se cometían con los hombres de la mar, hacíamos llamamientos a manifestaciones, repartíamos octavillas y, amparados en la noche, pintadas reivindicando mejoras para la marinería. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Teníamos la firme convicción de que jamás nadie descubriría quienes éramos los que componíamos el pequeño grupo sindical clandestino. Y, para nuestra desgracia, no tardó mucho tiempo en saberlo todo el pueblo. &lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Algunos pocos simpatizaban con nosotros y de vez en cuando nos apoyaban con complicidad, otros, la inmensa mayoría, no querían compromisos y se desentendían ignorándonos, pero, por desgracia, siempre existe gente miserable y en nuestro pueblo también debía vivir alguno, nunca supimos quién fue, pero algún soplón nos delató y reveló nuestros nombres a la policía. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;Sin nosotros saberlo, estábamos vigilados y un atardecer nos pillaron a tres del grupo sindical mientras depositábamos los panfletos en los buzones de las viviendas. Así comenzó mi pequeño infierno, pasamos por la comisaría, el juzgado y fuimos a parar a la cárcel. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;De aquellos dos compañeros que nunca he olvidado, sí supuse que serían parte de esos millones de hermanos de los que me hablaba mi abuela, compartían mi mismo trabajo, mis mismas ideas y, ahora, mi desgracia. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Sin embargo, muy pronto me desengañé. Enseguida nos separamos, uno de ellos, el más maduro, abandonó la contienda sindical a raíz de la detención, tenía mujer e hijos y tras una sincera reflexión, llegó a la acertada conclusión de que no podía permitirse el lujo de volver a ser detenido nuevamente, dejando desasistida a su familia. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;El otro, a raíz de la detención se radicalizó. Nunca llegué a comprenderlo, de la noche a la mañana recorrió la larga distancia que separa al amigo del peor de los enemigos y de considerarnos buenos colegas, pasé a que me despreciara como a un apestado, como si realmente fuera yo su mayor adversario. Yo era, según él, un revisionista. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;En la prisión tuve mucho tiempo para meditar y leer, y muchos amigos dispuestos a enseñarme cosas que, francamente, no me interesaban lo más mínimo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;El universo de mis colegas de trena se ceñía, de un modo grosero, exclusivamente a la política. Para entonces yo ya intimaba con una joven y me sentía atraído por ella. Ella me enviaba cada semana varios libros y fue también ella, la que me ayudó a descubrir la hermosura de la magia que encierra la poesía, su simbolismo y su lenguaje alegórico. Sus cartas eran retazos de poemas, versos tristes rebosantes de esperanza. En la biblioteca de la cárcel también encontré algún que otro libro interesante. Libros que se le habían colado al despistado sacerdote que los censuraba. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Los seis meses que allí pasé los dediqué fundamentalmente a leer y a participar en las tertulias que organizábamos cada atardecer en nuestro patio, aquél que llamábamos de los políticos. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;A pesar de mi desgracia, aquella larga permanencia privado de libertad me ayudó a comprender mejor a las personas y a mí mismo. Entre otros hallazgos, allí descubrí que no todos lo que se dedicaban a combatir la dictadura eran idealistas, ni mucho menos, y entre mis provechos personales, allí también descubrí mi vena utópica y romántica. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Visto ahora desde la serenidad que da la distancia, aquella experiencia no fue traumática y aunque padecí la privación de uno de mis bienes más preciados, mi libertad, fue una especie de escuela de solidaridad, donde experimenté el incentivo de la soledad y el significación del silencio. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Aunque no me afilié a lo que mis compañeros llamaban el Partido, dando a entender que partidos podría haber muchos, pero que el de ellos era el único, fue tal mi aproximación que, creo, muchos contaban conmigo como si realmente fuera un militante más de su sacrosanto partido. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;En los años siguientes, tras abandonar la cárcel, me casé, tuve un hijo, dejé paulatinamente de hablar mi lengua materna, incluso perdí mi peculiar acento gallego y el resto de mis tradiciones culturales, apareándola con la nueva cultura que se me ofrecía en mi tierra de adopción y cobrando una identidad nueva, una identidad mestiza, plural y menos prejuiciosa. De mi pasado sólo guardé inmaculadas algunas costumbres culinarias, que tan exóticas le resultaban a mi esposa y amigos y un modo escéptico y a la vez apasionado de contemplar la existencia. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;desgraciadamente, también tuve otra nueva detención. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Esta detención fue más traumática, ahora parecía que la historia tomaba un cariz más serio, yo era reincidente y podrían condenarme, según mi abogado, a más de seis años de cárcel. Por suerte mi esposa supo mantenerse serena, alentándome y apoyándome cuando la zozobra amenazaba con quebrar mi voluntad y empujarme al vacío. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Durante el tiempo que pasé en prisión, convine con mi mujer que nunca trajera al niño a visitarme a la cárcel, queríamos evitar que me viera entre las rejas del locutorio y pudiera no comprender el porqué su padre no lo besaba ni acariciaba. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Por aquellas fechas España vivía muy agitada, se intuía el final del largo invierno de silencios. Los sindicalistas del barrio ya no éramos una decena, éramos muchos más y mi mujer se vio arropada en su soledad. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Ya se percibía el amanecer de una nueva primavera llena de luz y esperanzas y mucha gente se apuntaba a la mudanza. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Murió el dictador y en medio de la borrachera de libertad que trajo la nueva primavera, fuimos liberados. Cuando llegué al pueblo comprobé que la vida en sus calles había cambiado. Eran tiempos de arribistas, muchos de aquellos que durante los años de silencio habían integrado aquella inmensa mayoría huidiza, temerosa y sin compromisos, eran ahora los más vociferantes. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;En la media en que la nueva legión de mediocres advenedizos se iban sumando al movimiento, otros, discretamente, lo íbamos abandonando. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;A pesar del desencanto que aquella histriónica situación me produjo al ver como se mudaban unos dogmas y otros similares rápidamente ocupaban su lugar, tras comprobar cómo la vanidad sustituía descaradamente a las ideas, yo continué caminando por el sendero de mi propio destino, sin mirar hacia atrás. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Se me presentó una buena ocasión y abandoné mi trabajo en la mar,&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;asentándome cómodamente en tierra firme. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p align=left&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="color:yellow"&gt;&lt;font face="Garamond, Times, Serif"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;Una mañana cualquiera, mientras hojeaba la prensa diaria encontré un articulo que me llamó poderosamente la atención. Los francmasones, aquellos enigmáticos ciudadanos que tanto me atraían desde que oí hablar por primera vez de ellos, iban a dar una conferencia en mi ciudad. Era su presentación en público, ellos tras la muerte del dictador también emergían a la luz. Acudí puntual a su cita. &lt;/font&gt;&l